Llueve suavidad de gotas,
dentro del gris del día,
contrastando con la
luminosidad de mi corazón,
quiero retirarme
a un refugio donde nada me dañe,
quisiera pensar que ése refugio
es mi corazón,
pero tal vez deba extrovertirme
al mundo, lo entienda o no,
no lo sé.
Por ahora sólo estoy bien
con mi propio corazón,
tantas lágrimas derramadas,
tanto dolor,
necesito ése refugio
aunque me aleje un tiempo
del mundo exterior.