sábado, 21 de julio de 2018

dolor


No sé ya cómo evitar
sentir dolor en mi corazón.

Tal vez evitando
tener sentimientos
y no teniendo corazón

así nada me dolería.

Pero imagino
que sería dificil vivir así.


O tal vez sea ése
el secreto de la felicidad.

Nada te afecta
porque nada sientes.

Me pregunto si será
posible llegar a éso,
por ahora sólo
veo posible evitar el dolor
dejando de existir.

No existes, no sientes,
no ha dolor.

Me pregunto si éso sería
la felicidad completa
porque tengo mis dudas.


jueves, 19 de julio de 2018

arena


Mis grietas
hacen que me desmorone

poco a poco
y me convierta
en arena.


Quisiera ser más flexible
y amoldarme a todo
igual que hace el agua
con sus gotas
siguiendo la gravedad
y la linea del horizonte.


Pero mi horizonte
sólo es Viento.

martes, 17 de julio de 2018

rutina


Adaptada al verano
y al incipiente calor.

Tal vez por mis
quehaceres y rutinas
que me dejan poco
tiempo libre para pensar.

...que es una de las causas
de todos mis males
por no saber dirigir
a veces mis pensamientos de
modo " positivo"

...el caso es que estas rutinas
que ocupan mi tiempo
son a veces como
una liberación.


Y ahora comprendo
mejor a la gente
cuando relativiza todo
metida en sus rutinas
y preocupaciones del momento
Presente,

cuando me llamaban
" pesimista"
o apocalíptica,
en estos estados míos negativos...

que si me pongo
a racionalizar
no sé si eran útiles o no.

El caso es que empiezo
a entender
cómo el engranaje
de somerterse
y adentrarse en rutinas
libera la mente de esos estados...

donde el color
" negro"
ocupaba mucho
espacio.

Se supone
que si hay menos " espacio",
tampoco hay mucho sitio
para el negro,
pero tampoco
para otros colores...

¿ o sí?

También las rutinas,
pueden alejar al gris
si se salen de lo corriente

y reconfortan
el espíritu
o éso llamado alma.


jueves, 12 de julio de 2018

mezclas extrañas


Mezclas extrañas:

el calor, estar de reformas en casa,
escuchar por televisión
las mismas noticias
que aprietan el espíritu,

el mar lejos de mi.

Todo lejos de mi,
y la luna ignorándome todo el rato,
allá en el cielo
rodeada de estrellas,

con la compañía de una noche
más interesante
que mi presencia.


Tal vez debiera ser aire
y hacerme invisible.


viernes, 6 de julio de 2018

verano


Me cuesta desconectar
a veces de la actualidad,
a veces también del pasado,

y de todo lo vivido,
a veces también de mis sueños muertos.

Intento adentrarme
en una serenidad

unas veces inasequible
y otras cercana o cordial.

Besos.

Buen verano a todos.

miércoles, 4 de julio de 2018

la noche que me acecha


La noche que me acecha
está cargada de miedos y angustias.

Sueño con una noche al aire libre,
cargada de estrellas con aire
que respirar

lejos de la polución
que me circunda

lejos de emociones
que a veces envenenan mi alma
mientras le proporcionan
ese deseo de morir

para huir de todo,
de ésa polución
de esos fantasmas
interiores o exteriores
que me impiden respirar.


Y sueño con esa noche bella
donde mi alma albergue
un poquito de felicidad
y mucha serenidad.

Donde el Silencio
sólo pronuncie cosas
buenas, agradables de sentir
agradables de vivir.

Posiblemente esas noches
bonitas sólo puedan existir
en mi retorcida imaginación.

No lo sé, porque a ratos
unos más largos que otros
únicamente convivo
con angustias y tristezas
que quisiera desterrar definitivamente
de mi alma muerta.




martes, 3 de julio de 2018

isla


La isla desierta
en la que habita mi alma

es posible que pronto
sea arrasada,
quemada y destruída

de manera que ya no será
habitable.

Entonces no sé
lo que haré,
si venderla al diablo,

que ansioso de almas
que poseer ( estén destruídas o no)
la acepte de buen grado

a cambio de una muerte dulce
que me haga olvidar los horrores de este mundo.

A cambio de no despertar más
a este infierno
que a veces resulta mi propia vida.

A cambio de entrar en el cielo
de no sentir absoluramente nada
,ni dolor, ni pena,
ni tristeza.

No lo sé.

Tal vez mi alma ya no valga nada,
siquiera para pobres diablos
incapaces de ganarse el pan

o un salario cutre
con el que comprar un tridente nuevo
y dejar atrás el que ya está roto.

En todo caso ,
en cuando mi alma desaparezca
en este mare nostrum

de lo que ya mi entendimiento
no logra comprender

no tendré nada de valor
que vender

en el mercado
de los pobres diablos
aspirantes a ricos diablos.


Pensándolo bien
intentaré buscar un ángel de alas blancas,
para decorar con ellas
las ventanas de mi casa
y que deje de entrar la luz,

tan engañosa a través
de la información que dan los sentidos.