domingo, 2 de noviembre de 2014

Cecilio ( relato, segunda parte)

El fastasma de Cecilio, no pararía en aquellos lares , todas las noches se aparecía
en sueños para recordarle a Marisa
todas las horas de trabajo en el corral con las gallinas,
eso fué antes de que por desgracia apareciese el maldito virus...

que se fue llevando una por una al otro barrio,
cayendo como chiches...

pero el fastasma de Cecilo era el único que no moría,
parecía inmune a cualquier virus.











oscuro

Qué triste es ver crecer constantemente la nada en mi mirada sin ninguna otra ilusión.

amapola azzul

Los sueños se me escapan de las manos sin cesar
por culpa del viento

a veces me entran ganas de dejar de ser amapola azzul

y dejar de existir definitivamente.

Y quizás lo haga.

Besos.

sábado, 1 de noviembre de 2014

Aquí estoy otra vez.


En mi blog oscuro para vestir la luz, porque ya estoy harta de QUE LA OSCURIDAD SE HAGA LA SORDA.

Un beso.


Pondría flores aquí para animar, pero ya dejé la canción en mi otra entrada.
Así que me voy.




Esta vez no voy a escribir ningún post.

Pienso en todas aquellas personas a las que les falta un ser querido y ya no están ahí.

Esta canción, que realmente no se quien es su autor, va dedicada a aquellos que estén tristes hoy.

Supongo que el vídeo se borrará,
La canción se llama : "no hay nada más dificil que vivir sin ti".

Es ésta:



http://www.albumcancionyletra.com/no-hay-nada-mas-dificil-que-vivir-sin-ti_de_marco-antonio-solis___274321.aspx


Y espero que la vida dulcemente se vaya llevando todo ese dolor de las almas que aún en este mundo recuerdan .


relato de terror

Ella preparó una olla gigante, previamente había descuartizado a Cecilio, y bien salpimentado, habia ido echando cachitos junto a los otros ingredientes del guiso.


Cecilio era el gallo más viejo del corral, se le habían ido muriendo a Marisa todas las gallinas una por una de un extraña enfermedad, y ya sólo quedaba Cecilio, que despuás de todo no quedó afectado, pero toda la familia de Marisa estaba sufriendo en sus carnes la hambruna, no había demasiados recursos disponibles..., salvo el cuerpo yacente de Cecilio para un pobre caldito...

Ahí estabas todas su plumas, y nada la olla ya estba hirviendo, mientras la simpática familia de Marisa sonreía de felicidad, porque el guiso empezaba a oler bien...

dolor

Sigue el dolor ahí , apresado en mi alma,
no hay manera de echarlo.

Da igual, que se venga conmigo
que lo cuidaré bien.

Besos.