Me voy apagando
en esta primavera
rota
llena de sol
y cielo azul
y bullliciosa la gente
huye de los barrotes impuestos
aunque se palpe
y sienta
que se avecinan
aún más catástrofes
y queramos sonreír
a pesar de todo
dentro de ese horizonte gris
en el que queremos ver
tan sólo un poquito de luz
en el día a día cotidiano,
sufriente,
desesperado
y acartonado.