Sol y frío
atraviesan el invierno,
tus ojos se posan
en el aire
que hay entre tú y yo,
dibujas mariposas
con tus sentimientos
pero un aire congelado
columpia
certezas y dudas
en mi corazón triste.
Necesitaría volverme
agua
y llorar sobre el desierto
que nos separa
para ver si florece
algún espino
aún agarrado a la tierra
a pesar del viento
a pesar
de que aún te quiero
desde esta luna gris
en la que vivo
tocando estrellas, cielos
e infiernos.