a pesar de todo
he podido seguir por aquí.
Cada día es un desafío, a veces cada hora y cada minuto.
Un día volaré y me iré para
siempre de este lugar.
Me pregunto si me costará
enterrar estas letras
encerradas en mi,
que por pura necesidad
me brotan
para hablarle
al Viento
de que aún no morí.
