Me pregunto por què
las heridas del alma y corazón
son tan difíciles de sanar.
En mi caso es que debo de vivir
en un desierto. O ser yo misma
el desierto por lo tanto
sólamente puedo hacerme amiga del viento.
Llevo un año dificil,
Intentando estar mejor.
Hay quien me aconseja pastillas o
especialistas en psiquiatría.
A veces pienso que la única
solución a mi vida sería dejar de existir.
Pero me ha tocado existir
y ser desierto y estar condenada a
vivir solo con el viento
que habita mi corazón.
Un día abandonaré mi propio cirazòn
y con èl vacío
daré de comer a los buitres.
A ver si así
tienen algo que agradecer
a esta persona que una vez
fue flor.