jueves, 3 de octubre de 2013

sin título, relato


Están destrozados los cielos y la tierra, un viento extraño camina sin rumbo, y el planeta esta a punto de extinguirse.

Los humanos han dejado de habitar la tierra, seres sin alma se mueven entre las sombras de un mundo que nunca fue, y ángeles alados no encuentran un hogar.

Alguien sonríe desde el infierno, y una luz de plata escribe en el cielo en nombre de un destino que aún no está vivo.


Es medio día, pronto las nubles de una bomba atómica lo cubrirá todo de blanco.

Despierto, me vuelvo a dormir, todo había sido una pesadilla.





4 comentarios:

  1. Soy el que sonríe desde el infierno.

    ResponderEliminar
  2. Bueno, pues iré allí a hacerte una visita de cortesía.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  3. las pesadillas de unos son la realidad de otros

    besos,

    ResponderEliminar

Un saludo a quien visite mi blog.
Si quieres puedes dejar un comentario, se agradecerá un poco de luz.