sábado, 5 de julio de 2014

Relato, (III-IV)


salió de su escondite la ardilla
que vigilaba diariamente a Agustino,

vivía justo en la ramita más alta del árbol

en el cual estaba situada la casa
del duendecillo

pero tenía que acudir a su despensa
lejos de esa rama,

(...)

se encontró con Agustino
frente a frente,

(...)

no le dijo nada,
( estaba dormido ya)


saltó por encima de cuerpo
y se llevó una buena provisión de
frutos secos...

( continuará)








Agustino dormía feliz,

ni siquiera soñaba ya con su pecera
(...)

el sol asomaba por la ventana
y le daba en la cara

solamente le miraba ya
el pez...









Imágenes google , espero que os haya gustado el relato.
Besos.






1 comentario:

  1. me ha encantado Amapola,
    uffi, menos mal que su mami no le preparò sopa de pez...

    Ahora viven felices Felipita, Agustino y pececito
    en el àrbol.

    Acabaràn peleàndose?
    no creo porque no son personas...

    Un beso y feliz domingo
    querida Amapola,
    me encantas
    :*

    ResponderEliminar

Un saludo a quien visite mi blog.
Si quieres puedes dejar un comentario, se agradecerá un poco de luz.