El duende verde
que habitò
mi corazón
hace tanto tiempo.
Cuando yo era una
amapola casi transparente
que adornaba casi sin ser
vista un enorme
Bosque Gris.
Ya no quiero que se vaya
de mi vida
aunque yo ya no esté
ahí plantada,
me arrancara el viento
y sólo sea una
minúscula nube gris
a punto de llover.